martes, 2 de octubre de 2012

El triunfo de la perseverancia

estadiodeportivo.com

La historia de Adrián San Miguel es la de un luchador nato, que no paró de perseguir el sueño que retenía su cerebro desde que era niño hasta verlo convertido en realidad. Ese ferviente deseo no era otro que debutar con el Betis, objetivo que se marcó con 10 años, cuando ingresó en el club heliopolitano. 

Temporada tras temporada, fue pasando por todas las categorías inferiores, creciendo tanto a nivel físico como futbolístico hasta alcanzar casi los 190 centímetros de estatura y el filial verdiblanco, respectivamente. Fue precisamente en el Betis B donde se consolidó como guardameta, rayando a buen nivel durante un periodo más largo del que él habría deseado.

De hecho, Adrián realizó varias pretemporadas con el A y estuvo mucho tiempo ejercitándose con los mayores de forma discontinua, a las órdenes de Chaparro, Nogués, Tapia, Víctor Fernández, etc. Sin embargo, el premio del ascenso definitivo parecía resistírsele. Para colmo, el año pasado sufrió una grave lesión de rodilla que le apartó de los terrenos de juego durante casi toda la campaña.
 
Por esta razón, al llegar el periodo estival, su futuro parecía estar lejos de Heliópolis, pero la dirección deportiva y Pepe Mel decidieron conjuntamente contar con él como tercer portero del Betis, y el canterano se aferró a esa oportunidad con uñas y dientes. Entrenándose con intensidad y respondiendo en los amistosos, Adrián aguardó su momento, y éste le llegó por un cúmulo de circunstancias: la caída en desgracia de Fabricio, la política de rotación de porteros suplentes anunciada por Pepe Mel únicamente un día antes y la tempranera expulsión de Casto frente al Málaga.

Así las cosas, con 25 años, se estrenó con la difícil papeleta de intentar detener un penalti y frenar las acometidas de un buen rival en superioridad numérica durante más de 80 minutos. Pese a las adversidades, no sólo controló los típicos nervios de los principiantes, sino que transmitió serenidad y evitó un resultado escandaloso, con paradas de mérito. Por tanto, es muy posible que este sábado sea titular en el Benito Villamarín contra la Real Sociedad.